Que pasará el día que no nos encontremos
Cuando todo cambie inesperadamente
Mientras todos van creciendo y se van separando
Somos creadores de nuestra propia destrucción
Somos humanos destinados al cambio.
Y ahora caemos al abismo
Todo ha sucedido, ha sucumbido
Mil cien lagrimas detrás del cristal
Mil doscientas historias para contar
En el segundo reencuentro, vuélveme a fascinar
Con todas esas mañas en las que recaigo al final
Hoy por hoy no me dejes de encantar.
La tragedia siempre ocurrirá
Mucha nostalgia para poder recordar
Quiero reír, quiero llorar
Nunca esas palabras olvidar
Lo que me llevo al abismo, ese portal
Una sonrisa, una simple arma mortal
No quiero tener que fracasar.