Me dije a mi misma que era hora de volver a escribir, pero
solo se quedó en palabras que ni siquiera fueron plasmadas. Solo con un poco de
entendimiento podemos llegar a escarbar en mentes abiertas, claro está, sin
esfuerzo alguno o bueno el entendimiento nunca fue tan sencillo.
Que fue aquello tan corrosivo, cómo fue que permitiste que
te mancharas; ¿es qué acaso el rojo no cansa?
Pero no conocemos ese verdadero rojo del que tanto
alardeamos, solo se queda en palabras quizá algunas plasmadas.