lunes, 20 de julio de 2020

Adiós, jengibre miel y limón


Quizás siempre quice que fueses Nagashi, quizás lo fuiste por un tiempo... Nagashi un héroe vagabundo que viaja hasta el fin del mundo cantando por amor, pero... quizás Nagashi soy yo, quizás siempre fui yo. 
Adiós jengibre, miel y limón, no cantaré más por ti, nunca te importó, siempre me importó. 
Ahora canto para salvarme a mi, quizás pronto para alguien más. 
Y aún así, el hilo rojo no se rempio, para nuestra mala suerte, nunca se cortará. 

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Un tentativo adiós de nuevo

Ahí estabas tú, implicado en cada escrito te llevaste contigo mis palabras, mi sentir, mi vivir, del arcoiris a lo oscuro otra vez, amar ser aire quizás amarme más a mi que a ti, un patrón dominante cada que vuelvo aquí, y es que en estos últimos años desde que te conozco, cada que me leo... se trata de ti. Esto necesita un fin.

miércoles, 5 de julio de 2017

No diría otra vez, nunca es igual, siempre el caos es diferente, pero volvemos a este mismo lugar, el que se enoja pierde.

Aunque haya vuelto el aliento...

viernes, 14 de octubre de 2016

Come back.

Entonces ¿quién eres tú?
No pude saberlo con mirarlo al espejo, no sé quién es ella.
Creí que sabías quién eras.
Hace un tiempo atrás todos los que deberíamos lo sabíamos.
¿Y en dónde quedaste?
Atrapada en lo superfluo, me quedé en la imagen distorsionada del espejo.
¿Qué hacés acá?
Quizás retomar.
¿Por eso vas a romper el espejo? No deberías hacerlo.
¿Por qué?


jueves, 26 de marzo de 2015

Un tentativo adiós.

Me iré, en contra de mi viento lo haré, y sin aliento para ir en aquella dirección me quedaré, serán las bocanadas de aire inoportunas las que apacigüen la ausencia de mi ser y el pasar del tiempo a éste mismo purificará, al amar ser aire, renacerá.

martes, 24 de marzo de 2015

Casi abril

No sabía si era nerviosismo, nunca supe bien qué son las mariposas, era algo inusual, los latidos cada vez aumentaban su intensidad, al mismo tiempo llegaba un vacío y mientras que la respiración lograba retomar su ritmo normal solo disminuía, faltaba un poco más para llegar, un dolor de muerte y el aire me amó, volvió a mí, pronto llegará a ti.

jueves, 12 de febrero de 2015

Esto no va a doler, y luego ya no importará si algo duele.

Siempre habrá tiempo para un café.
Cuando se confabulen las estrellas será el tiempo ideal para un trago amargo, un trago amargo y una dulce mordida.
De a pedacitos decía, solo era cuestión de reconstruir, lo admito, era peligroso. Evocó a sus fantasmas, su aroma rozó levemente su piel y al punto de la desconexión no pudo estar más en sí, y desde el más profundo inicio lo supo, era solo ella.

Siempre podremos alinear las estrellas nosotros mismos.