domingo, 17 de abril de 2011

Hace mucho.

Bullicio, bullicio, solo se escucha mucho bullicio.
Tambaleaba en un solo pie, el suelo giraba, o al menos eso parecía, estaba tan mareada que ya no distinguía las luces, solo veía el pie tambaleándose, mientras sus oídos se llenaban de ruido, carros pasando, personas riendo, gritando, hablando, discutiendo, todo giraba y giraba y solo se veía a ella misma teniendo en un solo pie, hasta que alguien la agarro de un brazo y la hizo aterrizar, la arrastro con él hasta una acera, el semáforo había cambiado y toda su diversión había acabado. Ella se enojo con él mientras él la abrazaba y jugaba con su cabello, ambos sonrieron y siguieron caminando juntos atados por sus meñiques. 

Un capricho de princesa, toda una ironía.

Entre sollozos ella secó sus lágrimas, cogió un pañuelo y lo quemó. Mientras el fuego recorría todo el objeto, ella veía como él moría mientras su boca fingía una pequeña sonrisa; pero si mirábamos sus ojos, se veía totalmente alterada, nunca había visto tanto odio en ellos.
Ha pasado ya mucho tiempo y el pañuelo sigue tirado en el suelo, la leche derramada en la mesa y la flor secándose lentamente mientras transcurre el tiempo. Ella solo está ahí observando el cielo, observando cómo pasan las nubes deseando ser una nube, mirando cómo pasa de ser brillante a ser oscuro, mirando las luces parpadeantes que no se ven con constancia, extrañando a la luna que se encuentra cada vez más lejos.
Ya estaría muerta, no sé de qué se alimenta, creo que su ira lo hace. Ella sigue ahí mirando al cielo, poco se ha movido, solo se levanta para bañarse y para arreglarse, todos los días se cambia de vestido; no entiendo su absurda obsesión de parecer una muñeca, si ya lo parece.
Desde hace mucho no llora, llorar no cambia a las personas y menos a ella, diría que es una princesa caprichosa, que dejó de llorar hace mucho y dejó de esperar porque se quedó esperando.
Se veía muy frágil allí sentada, al mismo tiempo daba miedo, no sabía cómo iba a reaccionar si me inmutaba a tocarla, pero simplemente se veía hermosa parecía una flor que nunca se marchitaría, o que ya estaba marchita, era imposible darse cuenta de ello.
Creo que hace mucho ella dejó de sentir, se cansó de la cobardía y se cansó de muchas cosas. Ahora el mundo gira en torno a ella, pero él no se ha dado cuenta, la luna se aleja cada vez más y el sol la enceguece siempre al amanecer, aunque para ella es un placer.
Solo sé que un día se levantará de allí, se arreglará y saldrá quizás a tomar un té.
Sonreirá pero no de felicidad, solo de satisfacción al ver todo decaer.

viernes, 15 de abril de 2011

Un día.

   De qué , no sé, una frase al azar hoy quiero mucho cantar, fundirme en la música, volar en ella, sentir que no hay límites y quedarme en ellos, es un sentimiento tan efímero, como el caminar en la lluvia, el mojarse, el mirar al cielo y llorar junto a él, las gotas cayendo en picada en mi cara, el silencio de el placer, el bullicio del caer; se deslizan, tan precisas, emociones al azar, noche fría, cielo rojo y gris.

martes, 12 de abril de 2011

Una mentira hueca.

Un juego mal jugado ante un jugador experto
Hipocresía descubierta después de terminado
El karma se encargará de daño causar
Más no lo he de desear
En este escenario que he de presentar
Un juguete más para la colección será
Como he de esperar palabras vacías siempre he de escuchar.

Tentación.

Mi silencio dirá todo lo que tiene que decir
Mis palabras ocultarán todo lo que no debes notar
Inusual será la forma en que mis ojos revelen lo que me hace sentir
Sobre mi espalda sus dedos se deslizarán
Sus labios los míos condenarán
Mi cuello morderá
Una condición para mi fatal.

lunes, 11 de abril de 2011

Despertar.

Alma de animal, que encerrada estás
Desata las cadenas de la soledad
Desata la  ira ante la humanidad
Haz que perezcan
Recobra tu vanidad
Abre tus ojos ante la oscuridad.

viernes, 8 de abril de 2011

Soledad gris.



A aquella hermosa vista que anhele mirar por horas tras el ventanal de mi balcón, mientras la lluvia corría como un río por las calles deslizándose por el puente, metiéndose debajo de los carros y cayendo gota por gota en las barandas del balcón, deseé que nunca terminara. Las luces de los carros contrastaban con el gris del cielo, pensé que la tierra lloraba mientras que la humanidad la destrozaba, pero, es cierto, la tierra llora. Estaba sentada en el sofá, escuchando un vals, quise tener mi propio vals, pero solo estaba ahí sentada mirando por el ventanal, creo que unas lagrimas derramé, mi hermoso escenario, mi anhelada vista, mi precioso gris desapareció.

miércoles, 6 de abril de 2011

Que día tan triste y desolado.

Ella se quedo sin cabeza, pues ya no sabía qué hacer, sus lagrimas corrían con desespero y se derramaban en el suelo, la decepción surgía de nuevo.
Mostró su rostro y su mirada indico todo, no pudo permanecer más en ese lugar, esos pequeños monstruos la habían derrotado, pequeños seres desalmados, como los he detestado.
Ella, sufrió de nuevo, la historia se prolongaba, su alma había sido de nuevo destrozada.
Se paro en frente de su cama y dejó caer su cuerpo, ya no podía más, otra vez pisoteada renuncio a todo, como lo hizo una vez, lloró y durmió, su alma al limbo de nuevo ofreció.